Vendedor externo
Fuerza de ventas que no está en la nómina de la empresa y cobra por resultado.
A vendedores externos, distribuidores, mayoristas, representantes, promotores y socios de canal. Monedero electrónico, vales de despensa, tarjeta de regalo, códigos digitales, producto en especie, experiencias, puntos, cashback o transferencia. La lista llega por API, por archivo o capturada, y cada dispersión deja su detalle para conciliar. Diez países, moneda local en cada uno.
Lo que consume tiempo no es decidir cuánto cobra cada quien: es hacer que ese monto llegue, a gente que está en países distintos y en eslabones distintos del canal, en la forma que cada grupo recibe mejor, y que quede constancia de cada entrega.
Las reglas de comisión, los porcentajes y las metas no se mueven de donde están. Lo que llega es el resultado: quién cobra y cuánto.
Monedero, despensa, gasolina, recargas, tarjeta de regalo, códigos digitales, producto, experiencias, puntos, cashback o transferencia. La misma lista puede salir por caminos distintos según lo que cada grupo reciba mejor.
Distribuidores, mayoristas, representantes, promotores, agentes y socios de canal, cada grupo con su catálogo, su tope y su periodicidad dentro del mismo programa.
Cada dispersión deja su registro por periodo, beneficiario, país y forma de entrega, para cuadrarlo contra el cálculo propio de la empresa.
Cada grupo puede tener su propio catálogo, su propio tope y su propia periodicidad, dentro del mismo programa y con un solo reporte.
Fuerza de ventas que no está en la nómina de la empresa y cobra por resultado.
Quien compra para revender y recibe incentivo por volumen, por línea o por cumplimiento.
El eslabón que mueve volumen y se incentiva por rotación o por mezcla de producto.
Quien representa la marca en una zona o una cuenta, con incentivo propio.
Personal en piso de venta, con incentivo por periodo corto o por campaña.
Integradores, revendedores y aliados que reciben incentivo por referir o por cerrar.
Quien opera por cuenta propia bajo la marca de la empresa.
Los vendedores del distribuidor, cuando la empresa quiere incentivarlos directo.
La empresa elige qué formas habilita. Algunas conviven: la misma lista de beneficiarios puede salir por caminos distintos. Las marcas disponibles son las del catálogo del país de cada beneficiario.
El monto llega a un monedero del beneficiario, en la moneda de su país, disponible para consumo.
La categoría más amplia del catálogo: cadenas de autoservicio y supermercado en cada uno de los diez países.
El monto se entrega para carga de combustible, en la red disponible en el país del beneficiario. El instrumento de quien opera en calle.
Cadenas de café y restaurante del catálogo local, para incentivo de periodo corto o de campaña.
Departamentales y cadenas de retail del país del beneficiario, con denominación definida por la empresa.
Cadenas de farmacia del catálogo, donde el instrumento está disponible en el país.
Un código digital de la marca que la empresa habilite. Si el programa lo permite, el beneficiario elige entre varias.
El monto se aplica como recarga de tiempo aire o de datos móviles, en las compañías disponibles en el país. Entrega inmediata, sin logística.
Marcas de transporte y entrega a domicilio del catálogo, útiles para fuerza de ventas en calle.
Plataformas de video y música del catálogo, como incentivo recurrente de bajo monto.
Cadenas de cine, tiendas de música y plataformas de videojuego del catálogo local.
Marcas de tecnología y de comercio electrónico, para montos más altos sin pasar a producto físico.
El monto se convierte en producto del catálogo de incentivos físicos, entregado al domicilio del beneficiario.
Línea blanca, electrodomésticos, mobiliario y herramienta, para incentivos de monto alto.
Artículos deportivos y de acondicionamiento del catálogo, con entrega local.
Experiencias del catálogo, para la premiación de quienes quedan arriba del periodo.
El monto se acredita como puntos en la plataforma y el beneficiario canjea en el catálogo de su país cuando quiera.
El monto se devuelve al beneficiario sobre el consumo que la empresa haya definido como elegible.
El monto se dispersa a la cuenta que el beneficiario haya registrado, en la moneda de su país.
La dispersión se programa en la fecha del cierre de nómina de la empresa. La nómina la sigue procesando la empresa.
Se configuran al armar el programa y la dispersión los respeta en cada corrida, sin que nadie los revise a mano.
Cada nivel del canal puede tener su propio catálogo, su propio tope y su propia mezcla de formas de entrega.
El monto por encima del cumplimiento puede entregarse por una vía distinta a la del monto base, si la empresa lo define así.
Mensual, trimestral, por campaña o por evento. La fecha la fija la empresa y la dispersión se programa a ella.
Un límite por persona y por periodo, para que una carga mal calculada no se dispare.
Cuánto tiempo tiene el beneficiario para usar lo que recibió, cuando la forma de entrega lo admite.
La misma lista puede salir por caminos distintos: unos reciben monedero, otros producto, otros puntos.
El cálculo de la comisión se queda donde ya está: en el sistema y con las reglas de la empresa. Nada de eso se mueve.
La empresa envía quiénes cobran y cuánto cobra cada uno, por API, por archivo o capturado en la plataforma.
Se revisan los montos contra el fondo disponible del programa, los topes por beneficiario, y que cada uno pueda recibir en su país.
Cada beneficiario recibe su monto en la vía que le corresponde según las reglas de su grupo, en la moneda de su país.
La empresa recibe lo dispersado por periodo, beneficiario, país y forma de entrega, para cuadrarlo contra su propio cálculo.
Se puede empezar con un archivo y pasar a la integración después, sin cambiar el programa ni volver a configurarlo.
La plataforma de la empresa envía la lista de beneficiarios con su monto y recibe de vuelta el detalle de lo dispersado. La dispersión se puede programar por periodo.
Se carga un archivo con los beneficiarios y sus montos. Es el camino para arrancar sin esperar al área de sistemas.
El responsable del programa captura los beneficiarios y los montos directamente en la plataforma y ejecuta la dispersión desde ahí.
Cada beneficiario recibe en la moneda de su país, con entrega local y con el catálogo de marcas de ese mercado.
Moneda local: MXN
Moneda local: GTQ
Moneda local: CRC
Moneda local: USD
Moneda local: DOP
Moneda local: COP
Moneda local: USD
Moneda local: PEN
Moneda local: CLP
Moneda local: ARS
El cálculo de la comisión y la relación con el vendedor los define la empresa. Loyalty Rewards Latinoamérica recibe la lista de beneficiarios con el monto que corresponde a cada uno y entrega ese monto en la forma de incentivo que la empresa elija.
Sí. El mismo mecanismo atiende a distribuidores, mayoristas, representantes, promotores, agentes y socios de canal. Lo que cambia es el catálogo, el tope y la periodicidad que la empresa define para cada grupo.
Sí, cuando la empresa quiere llegar directo a quien vende en piso. Los beneficiarios se cargan como cualquier otra lista, con su propio catálogo y su propio tope.
Sí. El monto se entrega como monedero electrónico, en la moneda del país del beneficiario.
Sí. Es la categoría más amplia del catálogo: cadenas de autoservicio y supermercado en cada uno de los diez países. La empresa define el monto y la periodicidad.
Sí. El beneficiario recibe un código digital de la marca que la empresa haya habilitado, o elige entre varias si el programa lo permite. El catálogo incluye supermercado, departamental, café y restaurante, movilidad, tecnología, comercio electrónico, cine, streaming, música y gaming.
Sí. El monto se convierte en producto del catálogo de incentivos físicos —electrónica, línea blanca, electrodomésticos, hogar, herramienta, deportes— entregado al domicilio del beneficiario en su país.
Sí. El monto se devuelve al beneficiario sobre el consumo que la empresa haya definido como elegible. El alcance se acuerda por programa.
Sí. El monto se acredita como puntos en la plataforma del programa y el beneficiario los canjea en el catálogo de su país cuando quiera.
Sí. El monto se dispersa a la cuenta que el beneficiario haya registrado, en la moneda de su país.
Sí. La dispersión se programa para que ocurra en la misma fecha del cierre de nómina, de modo que el beneficiario reciba su incentivo cuando espera recibirlo. La nómina la sigue procesando la empresa; lo que se sincroniza es la fecha de entrega del incentivo.
Sí. La misma lista puede salir por caminos distintos: unos beneficiarios reciben monedero, otros producto, otros puntos. Lo define la empresa al cargar la lista o en las reglas del programa.
Sí. Cada nivel puede tener su propio catálogo, su propio tope y su propia mezcla de formas de entrega, dentro del mismo programa.
Sí. La plataforma de la empresa envía la lista de beneficiarios con su monto y recibe de vuelta el detalle de lo dispersado. Esa integración se define con el área de sistemas del cliente.
Se puede cargar un archivo con la lista de beneficiarios y montos, o capturarla directamente en la plataforma del programa. No hace falta una integración para arrancar.
Sí. Una sola coordinación atiende los diez países donde opera el programa, con la moneda y la entrega local de cada uno.
El detalle de lo dispersado por periodo, beneficiario, país y forma de entrega, para que la empresa lo cuadre contra su propio cálculo de comisiones.
Depende de lo que la empresa habilite. Si el programa abre varias formas de entrega, el beneficiario elige entre ellas al momento de recibir.
El alcance se define por programa, junto con la periodicidad y las formas de entrega que la empresa quiera habilitar.
Queda registrado como pendiente en el reporte del periodo. El tratamiento del saldo no reclamado lo define la empresa en las reglas de su programa.
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